Cuando las señales de violencia no logran detener el feminicidio
EL NUEVO DIARIO, SANTIAGO. – El feminicidio rara vez comienza con el último disparo, el último golpe o la última amenaza.
Puntos clave
- Antes de que una mujer sea asesinada suelen aparecer señales: celos, control, aislamiento, amenazas, persecución y violencia prolongada.
- En Santiago, representantes de organizaciones feministas y del gobierno municipal advierten que detrás de cada caso existe una realidad mucho más compleja: víctimas que temen denunciar, familias que no siempre saben cómo actuar y un sistema institucional que, aseguran, todavía tiene importantes desafíos para prevenir que la violencia termine en muerte.
- Las cifras recogidas para la provincia reflejan un escenario preocupante.
- De acuerdo con los registros citados por Manuela Vargas, feminista y directora ejecutiva del Núcleo de Apoyo a la Mujer (NAM), Santiago registró un promedio aproximado de dos feminicidios mensuales durante 2025, mientras que en 2026 el promedio habría aumentado a cerca de tres casos por mes.
Contexto adicional
La misma información señala un incremento del 36 % en los feminicidios íntimos respecto al mismo período de 2025. Para Vargas, el problema no puede analizarse únicamente desde la perspectiva de los asesinatos consumados. El origen está en una cultura donde todavía persisten relaciones de poder y patrones machistas.
Nota: este resumen se generó en modo local (sin IA externa), por lo que solo reorganiza un extracto breve de la fuente en vez de reescribir el artículo completo. Para un artículo más extenso y totalmente reescrito con otras palabras, configura una clave de Claude, OpenAI o Gemini en Ajustes.
Información basada en una publicación original de El Nuevo Diario — Nacionales.


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